sábado, 13 de diciembre de 2008

Cuento real...

Érase una vez una chica muy desdichada, a la cual sólo le ocurrían cosas malas y estaba cansada. Soñaba con que su vida fuera otra y hacia hasta lo imposible para que eso pasara, buscaba algo o alguien que la levantara de su desilusión. Desilusión con la gente que amaba y ya no soportaba con acciones que veía y ya no toleraba.
Un día corriente, como otro cualquiera, su sueño se desvaneció dejando paso a la realidad...¡se había cumplido! Pero como en toda su vida había un obstáculo que le impedía ser completamente feliz y ese, era una distancia enorme, un mundo entre dos amores que quieren estar juntos y no se pueden tocar, que quieren besarse y no se pueden abrazar. Hablan todos los días con sinceridad pero no existe nada más solo un sentimiento bonito y que no pueden alcanzar. Sabe que llorar no es lo mejor, sin embargo la chica llora porque encontró la solución, la luz que alumbró su oscuridad y le enseñó un camino de amor, de sinceridad y de paz. Algún día llegará ese momento que tanto ha esperado, resistirá porque tiene valía, porque cree que el amor es más que una simple agonía, porque quiere amar y ser correspondida, porque sabe que él es su felicidad que sin ella está perdida. Mirará más allá de la distancia porque sabe que es su única esperanza....

3 comentarios:

Torres dijo...

sin comentarios...

no hay palabras en el mundo pa describir ke senti al leer ese cuento, es como si todo de bueno viniese ami cabeza y corazon a la vez...

tekiero

AGAR dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
AGAR dijo...

Precioso, q amor más puro...